martes, 11 de julio de 2017

¡OTRO DE TOÑAS!

Sabe Dios, creo... que más de uno, en algún momento tiene un mal día y necesita desahogarse ejerciendo sobre su cuerpo estímulos o reacciones exageradas o limítrofes socialmente hablando. Que ya sé que la gente se controla y que solo son impulsos o imaginaciones o elucubraciones o visiones o que se yo. La verdad es que la intensidad con la que se viven algunos momentos hacen necesaria una vía de escape justificada siempre y cuando no vayamos por ahí increpando y liándola. Digo yo que para eso también existen los juegos de mesa de toda índole. Que te han denegado la hipoteca, pues un Blood Bowl Team Manager y a desahogarse; que en el curro te están jorobando pues uno de mazmorreo y a imaginar que el jefe es el monstruo final; que te hacen el vacío unos cualquiera, pues nada, un Avalon y a mentir a todo quisqui.

¿Pero qué pasa cuando los más enanos necesitan desahogarse? Pues como no, les ponemos un King of Tokyo o un Hora de Aventuras Wars o un Pocket Invaders... Pues a esta lista de juegos para darle briza al contrario y de paso tener un momento de desconexión, debemos apuntar  el Ultimate Warriorz. 



Me parece un juego sencillo de toñas con una sobreproducción espectacular. De hecho me recuerda un poco al King of Tokyo por sus miniaturas de cartón y al Luchador por ese ring que aquí es un tatami legendario. Además es un todos contra todos en el que vamos a recibir de lo lindo. ¡Pero ya sabéis amiguitos que solo puede quedar uno! O más de uno en este caso pero claro el que haya dado más toñas tendrá más puntos de victoria y se llevará el torneo.

A nivel de reglas es mucho más sencillo que el King of Tokyo y basa su mecánica en la programación de las cartas que han de salir en el orden que elija cada jugador, un poco como pasaba el Tiburón, el orden puede influir en como se den los acontecimientos. Puedes decidir atacar cuerpo a cuerpo pero todos los contrarios se han movido y tu carta no sirve, debería haber avanzado tu turno. Hay que vigilar mucho los niveles de defensa y donde estar colocado a la hora de atacar. Todo funciona con dados por eso el azar es la perdición de este juego que no controlas en ningún momento pero que te arranca risas cuando los enanos entonan gritos de victoria sin propinar amenazas sobre madres, hijos u otros familiares. Es diversión en estado puro y nunca sabes si vas a ganar o no.



El diseño de personajes es muy divertido y el tamaño de las cartas espectacular. De las ocho cartas que tiene cada jugador, dos contienen combos que pueden alterar el ritmo y desencadenar una victoria temprana. Cuidado con ese aspecto porque el juego contiene una regla muy chula, si algún contrincante es eliminado en una de las tres primeras rondas, el público se enfada y le lanza piedras, al atacante, en forma de dado que pueden causarle heridas y en función de la vida que le quede ¡la muerte! 

Todo es muy violento y suena fatal pero no difiere de otros juegos para esa edad de 8 años. Hagamos la lectura que hagamos no es educativo y si lo fuera viviríamos en otra sociedad. Pero es ¡tremendamente divertido! Escoger luchador, intentar hacer combos, llegar de pie a la última ronda, intentar estrategias a la desesperada, señalar a otros como posibles víctimas.. Todo lo ruin que se puede ser en el ring pero riendo, tirando dados y disfrutando de cada minuto.



¡Vamos a resolver conflictos! Pablo y Javier se han peleado en el colegio. Deben reflexionar sobre sus acciones violentas, no se puede ir por ahí retirando la silla del que se sienta o tirando tizas a los ojos. ¡Muy mal! Debemos sembrar la semilla de la no violencia con el juego. Vamos a solucionar conflictos de la forma más pacífica posible. Vamos a intentar jugar las cartas más tochas para mermar la capacidad de vida y meterle el miedo en el cuerpo al rival. Vamos a intentar tirar cartas de defensa altas y avanzarnos a un ataque fallido. Y todo esto dentro del mismo nivel, no hay trampa ni cartón, las mismas ¡posibilidades para todos!


En las pequeñas rencillas del día a día ya no daremos importancia al colega tocho de la clase que siempre reparte. Es igual si eres un ñicris, puedes tumbar a tu adversario de forma contundente utilizando tu estrategia o ¡de pura chiripa! Podrás pavonearte ante las chicas, serás un campeón, tu muñeca girará los dados de forma impresionante, ¡ahora podrás ser alguien! O no.

Mal iríamos si la violencia o el jugar fueran la solución, aquí hablamos de diversión, de competir y reír de jugar tras el papel que más nos guste, ser un trol, un guerrero león, una especie de Groot vitaminado, un gato espadachín... Esto va de intentarlo, de reírte aunque pierdas, esto va de compartir, de amistad. De no olvidar que hay amigos con los que disfrutabas jugando y que el juego era lo de menos. Que la compañía  es lo más importante y que los juegos de darse briza, toñas, hostias como panes... suelen ser muy pero que muy divertidos. 

2 comentarios:

  1. No voy a ser yo el que te lo vaya a criticar, este tipo de juegos me divierten.Y tal como lo pones ese juego es para mí!!!
    Ostias como panes y sin tener que pensar demasiado.
    Está claro,soy como un niño!

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  2. Para ti es poco violento!!!! Demasiado light! Pero bueno, para echarse unas risas ya está bien!!!

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