martes, 2 de diciembre de 2014

¡UN SEASONS ENTRE LÁGRIMAS!

Hacía mucho tiempo que no jugábamos duro, que no tensábamos la cuerda al límite, que no nos poníamos en una situación donde el filo hilo de la realidad podía romperse en segundos. Pero así somos Chechi y Yo, masocas de nacimiento y de profesión. Si Núria quiere jugar un SEASONS, ¿quien somos nosotros para contrariarla? 


La partida empezó como muchas otras, cartas parecidas para todos, las mismas oportunidades, estrategias conocidas... Pero en un momento concreto los hados desaparecen para alinearse alrededor de Núria. ¡La suerte está echada! ¿O no? Porqué lo que parece es que en caso de Núria la suerte nunca se reparte, el pastel es el que es y siempre se lo come la misma. Núria es una especie de agujero negro que absorbe toda la materia suertuda que hay en el universo. A veces pienso que antes de jugar se va al lavabo y concentra toda la suerte del universo en una especie de maniobra tipo La fuerza Universal. Después sólo juega y durante la partida Chechi y yo esperanzados, invocamos cartas, ganamos cristales y lo damos absolutamente todo.

¡¡¡NÚRIA INVOCANDO LA SUERTE!!!
¡NÚRIA INVOCANDO A LA SUERTE!
A mitad de partida la frustración hace acto de presencia. Parece que Núria se distancia, ha hecho un par de invocaciones magistrales y eso le da cierto margen. En esos momentos de castigo Chechi empieza a murmurar, a quejarse, es un sonido poco audible, una queja fina, clandestina pero con tiznes de derrota. No le sale nada, no baja cartas y ha perdido demasiado tiempo. Pero hemos aprendido, con el tiempo, a no fiarnos de Chechi. Cuando gime pone en marcha una estrategia audaz y estudiada, la estrategia de la jugada final. Esas dos últimas rondas donde intenta sorprendernos, en ese momento el gemido se torna silencio, un silencio sibilino, calculado, preparado para dar el golpe definitivo. Pero Núria, como quien no quiere la cosa, sigue sin atender las tonterías de Chechi ni fijarse en los pobres intentos que hacemos por perseguirla en el track de puntuación. Esa ignorancia la hace poderosa, invencible, intratable...¡una súper Sayan!


Chechi pone en marcha su última jugada pero, amigos míos, les sale un Puff y ese Puff acaba por hundirlo en la mediocridad donde hace tiempo nadamos unos cuantos. ¡Bienvenido Chechi! ¡A que jode! Pues jode aún más si encima hemos de escuchar esa verborrea quejosa, esos gritos lastimeros, esa especie de Hoda a la injusticia lúdica. Aprender a perder no es sano pero aceptar la derrota sin tener que llorar, estaría bien.

¡REFIRIENDOSE A CHECHI!
Pues nada, otra fulminada al SEASONS, Chechi descolocado y yo a lo mío. ¡Otra vez será!

Después amiguetes un SMASH UP, el juego de moda, y esta vez con expansión: NIVEL DE ALUCINE 9000. Ejercitos de osos, plantas carnívoras, peña Steampunk y ¡los fantasmas! 


La partida estuvo brutal, pero a Sergi no le salió la jugada final y ahí amigos empezó la discusión. Dentro del marco de mi propia lógica y sin menospreciar la táctica de Chechi, entendí la última ronda como el aspaviento de un pobre animal antes de estirar la pata, esa especie de tembleque antes de diñarla, como en un intento de llamar la atención.
Es como si Checi hubiera muerto lúdicamente y su alma abandonase su cuerpo para acto seguido volverlo a poseer y lanzar un último mensaje.

-¡No es justo amigos, no es justo!
- No hay para tanto Chechi, acéptalo y abandona este cuerpo.
-¡Pero no es justo!
- Lo sé, pero eso que estas haciendo es posesión. ¡Estas transgrediendo las leyes de la física!

La historia fue que en una última jugada magistral, Chechi bajo el nivel de ruptura de una base donde solo estaba él a cero. Al principio de su turno la rompería sin ningún problema y ¡Victoria! Pero antes jugaba yo. Jugué un esbirro en esa  base y jugué una acción que desplazaba a todos los esbirros de otro jugador a la base que yo quisiera. Como el valor de ruptura en cuanto jugara Sergi era cero, los puntos eran ¡¡¡para mí!!!
¡LOS OSOS BRUTALES!
Imaginaos la cara del amigo que lejos de aceptar la derrota se pillo el reglamento para instaurar una norma no existente sobre algo parecido a acabar su turno. No decía nada de eso en ninguno de los pasajes. Al contrario especificaba que una vez se llega o iguala el punto de ruptura de una base, esta se puntúa inmediatamente, y eso querido lectores es lo que pasó.

Antes de acabar voy a contestar la crítica futura que el tipo me escribirá en forma de respuesta. Esto no es una ataque para provocar reacciones, es la pura realidad. Todos tenemos un lado oscuro y yo en mi caso ya lo he aceptado. Chechi amigo, déjate de historias, esto no es una deconstrucción para que te sientas mal, es una crítica constructiva para que aceptes la derrota en ¡todos los formatos!

3 comentarios:

  1. ...
    Sin comentarios.

    Solo dire que quiero otro seasons.
    Nuria revanchaaaaaaaa!

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  2. esta més que clar, heu arribat a un punt que us heu tornat d'allò més masoques.
    Jo faria la següent un seven amb el seasons, que us ho passareu teta, i a part li treureu la pols al seven.

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  3. ¡Es que nos gana a los dos! Lo mejor es un zombis y ¡que se vaya a dormir!

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