Empezaba el mes de noviembre y ya sabéis, con el cambio de mes esperábamos una realidad diferente a la que Sergi y yo habíamos sufrido últimamente. Hemos comentado en las últimas entradas la insultante hegemonía de Núria que semana tras semana se había alzado con la victoria en todas las partidas. Sergi y yo con la moral por las nubes estábamos dispuestos a enfrentarnos a ella en un nuevo escenario, un nuevo campo, un nuevo territorio, un nuevo juego en el que esta vez teníamos mucho que decir. Ese juego era KINGSBURG.
Imaginaos un reino, los jugadores son gobernadores de provincia que deben de tirar tres dados de su color y utilizando su valor total, juntos o separados, deben conseguir los favores de los consejeros del rey. Los consejeros pueden facilitarte materiales, puntos para negociar, ver el futuro, soldados... Todo lo que conseguimos en esta fase deberemos utilizarlo en fases posteriores.
El juego se juega en 5 años ficticios. Cada año está dividido en en 8 fases que representan las cuatro estaciones del año. Existen fases productivas y fases no productivas. Las fases no productivas consisten en seguir las ordenes que siempre están relacionadas con las construcciones (el que tenga menos edificios gana un punto de victoria). Las fases productivas son las más largas, consisten en conseguir el favor de los consejeros (tirar dados) y acaba con la construcción de edificios en el tablero secundario que te permite ganar puntos de victoria y ganar ventajas que se aplicaran en cada ronda. Existen tres etapas productivas (primavera, verano y otoño). En invierno debes enfrentarte con los enemigos invasores que pueden ser zombis, globins, dragones...
El juego es muy entretenido. Tiene una parte de azar relacionada con los dados pero después es importante tener una cierta estrategia en el momento de construir edificios. Pasamos una noche entretenida donde aconteció lo siguiente...
Todos entendimos el juego a la perfección, las rondas se sucedían una tras otra y sorpresivamente Núria no rascaba bola. Cada vez estaba más lejos en el track de puntos y Sergi y yo nos distanciábamos lentamente. Núria no construía y se quedó con el menor número de edificios, este hecho le hacía ganar en cada ronda, el emisario del rey, personaje que le permitía poder utilizar un consejero ocupado o construir dos veces seguidas. Llegó la última ronda y Sergi estaba a 15 puntos de Núria y a unos 7 de Julito. Era el seguro ganador, había jugado de forma impecable y había entendido que había de construir la línea que le daba más puntos. Yo iba una una tirada por detrás ya que Sergi me había bloqueado algunos consejeros. Núria estaba fuera de la partida.
Llegamos a la última fase productiva. Núria se equivoca en la estrategia y nos pide poder hacer un pequeño cambio. ¡Como no! ¡Pobrecilla si apenas sabía jugar! Decide construir dos veces seguidas y acaba su turno. Sergi construye y yo construyo pero a la vez aseguro mi ejercito, ¡no me fio! Entonces:
- Sergi puede que el ejercito enemigo te jorobe un edificio y pierdas sus puntos.
- Tranquilo lo he contado y me quedo un punto por encima de Núria.
- Bueno, entonces ya me quedo más tranquilo.
Núria construye dos edificios seguidos y se pone un punto por encima de Julito. Mi jugada no modifica la puntuación y Sergi mantiene la diferencia. Nos enfrentamos al ejercito y Núria y Julito superan la embestida. Sergi ha de pagar su derrota. Atención, Sergi pierde un edificio y efectivamente se queda un punto sobre Núria y dos por encima de Julito. ¡Ha ganado! ¡Puto estratega! Pero... ¡la puta carta! La muy jodida no solo le fundía un edificio, además daba un premio a los ganadores, 2 puntos de victoria. Así que Núria se puso por encima de Sergi y Julito y Sergi empataron en la segunda posición. ¡Puta carta!
Núria alucinada por una victoria si querer y Sergi puso una cara de tonto (ver foto) que no puedo describir.

Nos había vuelto a ganar con una sencillez abrumadora, con cara somnolienta y con una colección de bostezos imposibles. Cada vez utiliza técnicas más ruines, el día que juegue en serio nos buscamos otra afición. Yo estoy por irme a escalar con Sergi pero me da miedo ver como Núria nos adelanta en alguna pared escarpada. Lo peor de todo es que empezamos a dudar que ¡Nando sea la solución! ¿Tendremos que recurrir de nuevo a Chuck?
LA FUSIÓN DE NANDO MÁS SERGI. OTRA POSIBILIDAD.
Mención especial a la cena del viernes donde disfrutamos de la compañía de Ángel y Marta. Nos pusimos hasta el culo y nos reímos un buen rato. Además Marta aguantó el tirón, por fin hemos descubierto su secreto: si no sacas juegos de mesa la tipa ¡no se duerme!
Voy a anunciar públicamente (sin miedo a equivocarme) que en las próximas semanas tendremos preparado un programa para escoger los juegos por un sistema de votación. Sergi os lo explicará mejor en alguna respuesta en esta entrada.
Mención especial a la cena del viernes donde disfrutamos de la compañía de Ángel y Marta. Nos pusimos hasta el culo y nos reímos un buen rato. Además Marta aguantó el tirón, por fin hemos descubierto su secreto: si no sacas juegos de mesa la tipa ¡no se duerme!
Voy a anunciar públicamente (sin miedo a equivocarme) que en las próximas semanas tendremos preparado un programa para escoger los juegos por un sistema de votación. Sergi os lo explicará mejor en alguna respuesta en esta entrada.











